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Impermeabilización: el secreto está antes de la primera capa

La mayoría de las filtraciones no aparecen por culpa del producto, sino por una mala preparación del techo antes de impermeabilizar. Es común encontrar aplicadores que colocan el impermeabilizante sobre superficies sucias, con grietas visibles o puntos críticos sin tratar. El resultado siempre es el mismo: filtraciones prematuras, goteras, humedad y techos que vuelven a dar problemas a corto o mediano plazo, aun cuando se había utilizado un buen sistema.

Si el sustrato no se evalúa ni se atiende correctamente, ningún impermeabilizante podrá entregar el desempeño y el tiempo de vida que promete.


Lo que sí se debe considerar antes de impermeabilizar

Antes de pensar en rodillos, cubetas, brochas o capas, el primer paso es garantizar que el techo esté en condiciones adecuadas para recibir el sistema. Estos son los puntos clave que no deben pasarse por alto:

  • Limpieza profunda del sustrato: polvo, hojas, residuos, pintura suelta, hongos y cualquier partícula floja impiden la correcta adherencia.

  • Resane de grietas y fisuras: aunque parezcan pequeñas, son vías abiertas para la humedad; si no se atienden, la filtración regresará sin importar el impermeabilizante.

  • Refuerzo en puntos críticos: bajantes pluviales, uniones, juntas frías, bases de tinacos, chaflanes, perímetros, domos y todo encuentro constructivo deben sellarse correctamente, ya que son las zonas más vulnerables.

  • Verificar que la superficie esté firme y seca: un techo con humedad atrapada o elementos sueltos se convertirá tarde o temprano en un problema.

Atender cada uno de estos puntos es lo que realmente asegura que el sistema funcione como debe.


Nuestra recomendación: impermeabilizante fibratado

Una vez que el techo está correctamente preparado, recomendamos el uso del impermeabilizante fibratado, una solución práctica y eficiente que destaca porque no requiere malla de poliéster en la mayoría de los casos. Gracias a la fibra integrada en su fórmula, el trabajo se vuelve más rápido y con menos pasos, manteniendo un excelente desempeño frente al intemperismo.

Entre sus beneficios se encuentran:

  • Aplicación más ágil y eficiente

  • Mayor cuerpo y resistencia

  • Menos mano de obra y menos procesos

  • Excelente durabilidad en exteriores

Esta opción es ideal para quienes buscan proteger su techo con un sistema confiable y al mismo tiempo optimizar tiempos en obra.

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